Era de esperar.
La primera respuesta del banco ha sido: sigue con ilusión, pero las condiciones para conseguir la financiación son las mismas que para el resto.
¿Las mismas reglas de juego para personas con discapacidad? ¿Es justo?
No, no lo es. Sería algo parecido a que compitan en la misma maratón Marcel Hug y Eliud Kipchoge.
El suizo ganaría al keniano por más de 40 minutos.
Pero no le pidas a Marcel que compita en la marathon sin su silla adaptada.
Ni a Eliud que lo haga sobre ruedas.
Mi hermana y yo, por ahora, nos parecemos más a Eric Domingo, quien batió el record mundial empujando una silla de ruedas, en la que iba su madre, con esclerosis múltiple.
Maleni no tiene estudios, ninguna carrera, ni experiencia profesional. Tampoco tiene ahorros. No puede optar en condiciones normales a una hipoteca o un crédito.
Me niego a que www.lacasademaleni.com sea un proyecto que sirva, exclusivamente, a personas que cuenten de partida con una herencia, para que se pueda llevar a cabo.
El director de mi oficina me explica con cariño, que detrás de todo, está el Banco de España vigilando. Y yo pienso, que en este caso, lo que debería hacer el Banco de España, es estar apoyando.
Ojalá algún día las personas con discapacidad puedan contar con su vehículo financiero adaptado, con el objetivo de alcanzar su derecho a una vida independiente y digna.