No nos equivoquemos. El proyecto no va bien. Simplemente “tiramos palante”.
Hay muchos horizontes. Pero todos parecen lejanos.
Personas que han mostrado interés. Pero se muestran indecisas.
Quienes se quieren sumar. Y no le salen las cuentas.
Ya no podemos esperar mucho más. Solos o acompañados. Con dinero o sin dinero.
Maleni conseguirá su independencia. El día de su cumpleaños lo celebraremos en su nueva casa.
He roto con el resto de plazos.
Me da igual si tenemos que dejar atrás requisitos imprescindibles para el proyecto.
Hoy lo que verdaderamente importa es que mi hermana quiere trabajar.
Para tener su casa.
Y punto. Pero seguido.