Hacía tiempo que no corría los 1500 metros.
De niño quise ser corredor de medio fondo,
como Fermín Cacho.
Me parecía maravilloso:
estrategia y velocidad
en una misma carrera.
Pero no llegué a practicar atletismo con asiduidad.
Y hoy me arrepentí.
Por la mañana había estado ocupándome de mil cosas.
Así que, después de comer, caí en la tentación de sentarme en el sofá.
Me quedé traspuesto, y cuando me desperté,
¡Dios mío!:
me había olvidado de la actuación de mis hijos.
La peor pesadilla de cualquier padre.
Me quedaban cinco minutos para recorrer 1500 metros:
la distancia de mi casa al colegio.
¿Cómo he llegado a este punto?
¿Cómo podía olvidarme de lo más importante?
¿He volcado demasiada energía en el proyecto de mi hermana?
Me prometí que necesitaba otra estrategia:
no podía estar esprintando desde el principio.
Mantenerse centrado es la clave.
El proyecto también funcionaba como una carrera de medio fondo.
Estrategia y velocidad.
Por cierto, Fermín Cacho nació
el mismo año que mi hermana Maleni: 1969